Los intereses abusivos: la usura

euro-447214_1920Con la crisis cada vez son más las personas que recurren a entidades de crédito para obtener financiación en forma de préstamos personales, tarjetas de crédito, u otros productos.

A la hora de solicitar un crédito, debemos de estar muy atentos a la letra pequeña y ser conscientes de los intereses que estamos aceptando por obtener esa financiación y de los intereses de demora que se pudieran aplicar en caso de mora. Y es que en muchos casos son abusivos, sobre todo estos últimos.

La fijación del tipo de interés corresponde a las partes, en base al principio de autonomía privada que opera en los contratos, y nuestro Código Civil no establece ningún límite en la fijación de estos. Además el Código de Comercio, en armonía con el Código Civil, en su artículo 315, establece que “podrá pactarse el interés del préstamo sin tasa ni limitación de ninguna especie”.

En contra de lo que pudiera entenderse del párrafo anterior, si existe coto a estos intereses desmesurados, establecido a principios del siglo XX (1908) por la Ley de Represión de la Usura, más conocida como Ley Azcárate.

Esta Ley declara nulos los contratos de préstamo, y por extensión el resto de obligaciones pecuniarias (de dinero), cuyo tipo fuese notablemente superior al normal del dinero y manifiestamente desproporcionado.

¿Pero qué entendemos por “notablemente superior al normal del dinero”? Esta Ley no fija umbral alguno que pudiera declarar un interés usurario, y delega esta función en el criterio de los Jueces y Magistrados. De hecho, en sentencia de 22 de abril de 2015, y fijando una nueva doctrina jurisprudencial, el Tribunal Supremo ha establecido que los intereses que superen en un 2% el interés pactado serán usurarios. Os dejo la sentencia por si os apetece leerla.

Sentencia Tribunal Supremo 265/2015

Ya en plena crisis, y ante el drama del aumento de las ejecuciones hipotecarias, el legislador aprobó la Ley 1/2013, de 14 de mayo, de medidas para reforzar la protección a los deudores hipotecarios, reestructuración de deuda y alquiler social, la cual impone que los intereses de demora en hipotecas constituidas sobre vivienda habitual no pueden superar el triple del interés legal del dinero (que en 2016 fue del 3%).

Ahora ya sabes que los intereses desmesurados son ilícitos, y por tanto, nulos de pleno derecho.

Juan

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